La lectura recomendada de hoy es un artículo de opinión de Tomás Valle, “Una ciudad en crisis“, que dibuja la realidad económica y social de Astorga bastante mejor que nuestros alcalde y concejales. La parte que menos me gusta del artículo es su pesimismo (¿realismo?), aunque eso es un defecto mío y no un error de Tomás.

Astorga está inmersa en una espiral descendente, en una dinámica en la que cada mal dato arrastra al siguiente sin que se adivine cuándo tocaremos fondo: baja natalidad, nula oferta laboral, declive de las comarcas vecinas, envejecimiento poblacional… Todo lo anterior provoca que la riqueza a repartir entre los que se quedan sea cada vez menor. Y no vamos a entrar a valorar el efecto que tiene que se vayan los más jóvenes, los más preparados, y la sangría de recursos que eso supone, porque empezar una nueva vida lejos normalmente cuesta dinero.

¿Qué tenemos? El patrimonio, poco más. El polígono tiene pocas posibilidades de crecimiento (es muy caro ampliarlo, cosas de la orografía). El cuartel podría ver un incremento en su actividad si España aumenta su gasto militar hasta el 2% que quiere la OTAN, aunque no se puede contar con ello a corto plazo.

¿Qué necesitamos? Trabajo. Por ahí se empieza a levantar Astorga. Una empresa que cree 500 empleos daría un aire nuevo a la ciudad. ¿Posibilidades? En lo logístico hace décadas que Benavente nos ganó la partida, y con Villadangos a media hora poco podemos hacer cuando hablamos de grandes empresas. ¿Hay algún sector intensivo en empleo que no demande una alta cualificación? Alguno hay, fundamentalmente el telemárketing. Tiene el inconveniente de la falta de estabilidad y los bajos salarios, pero ahí están los casos de León (Transcom, Telemark, Plus Contacto, Digitex, Atento…) o Bembibre (Huaris). Con altos y bajos, en la provincia el telemárketing da de comer a muchas familias. Hay muchos otros sectores, claro, y lo ideal sería que en el polígono se crearan entre 400 y 600 puestos de trabajo. Esta cifra permitiría a Astorga mantener las cifras de población actuales, y supondría un revulsivo también para muchos otros negocios locales (supermercados, comercios, hostelería, etc).

¿Qué puede hacer el Ayuntamiento? Habría que repensar el vivero de empresas, claro, y sería bueno saber cuánto nos cuesta PIA (Proyección Industrial de Astorga) y qué ha conseguido. Pero las bases del futuro se sientan en el IES, y más concretamente en el área de Ciclos Formativos (antigua Formación Profesional). La oferta de ciclos formativos del IES ha sufrido pocos cambios en los últimos años, y quizá sería bueno ampliar la oferta con un ciclo de cada nivel:

  1. Ciclos de Formación Profesional Básica: actualmente se ofertan dos ciclos (Electricidad y electrónica; Cocina y restauración). La oferta podría ampliarse con Alojamiento y lavandería, de la familia profesional de Hostelería y Turismo, o con Carpintería y mueble, de la familia profesional de Madera, Mueble y Corcho. Ninguna de las dos se oferta actualmente en la provincia de León.
  2. Ciclos Formativos de Grado Medio: son cuatro los ciclos que se ofertan (Panadería, repostería y confitería; Gestión administrativa; Instalaciones de telecomunicaciones; Instalaciones eléctricas y automáticas). La oferta podría ampliarse con Cuidados auxiliares de enfermería, de la familia profesional de Sanidad, o con Conducción de vehículos de transporte por carretera, de la familia profesional de Transporte y mantenimiento de vehículos.
  3. Ciclos Formativos de Grado Superior: se imparten dos ciclos (Administración y finanzas; Automatización y robótica industrial). Podría impartirse uno más, quizá Gestión de alojamientos turísticos, de la familia profesional de Hostelería y Turismo, o Higiene bucodental, de la familia profesional de Sanidad, o Animaciones 3D, juegos y entornos interactivos, de la familia profesional de Imagen y Sonido, o Desarrollo de aplicaciones WEB, de la familia profesional de Informática y Comunicaciones.

A ver si otro día, con más tiempo, vuelvo sobre este tema, porque el mapa de titulaciones de Ciclos Profesionales de la Junta tiene como objetivo acabar con la provincia de León, y más concretamente con ciudades como Astorga… Pero hoy no toca.

Una oferta formativa adecuada a la realidad local de Astorga y que mire también al mundo en el que vivimos es la clave para que, en primer lugar, nuestros jóvenes puedan elegir formarse en la ciudad, y, en segundo lugar, puedan aportar al mercado laboral algo nuevo, cosa que no sucede desde hace años. La configuración de la nueva oferta formativa debería hacerse de acuerdo con el Plan Estratégico que Astorga necesita. No quiero olvidarme de la EOI, cuya oferta ya propuse repensar aquí.

¿Y en cuanto al turismo? El Ayuntamiento debe negociar con el Obispado para buscar los medios que permitan la visita a otros monumentos de la ciudad. Estoy pensando en la Iglesia de Rectivía y en el Seminario. La Iglesia de San Andrés necesita una buena restauración antes de abrir sus puertas al público. Y esta iniciativa de Astorga con sabor a chocolate debe extenderse a otras épocas del año. La cecina debería tener el mismo trato que el chocolate cuando se promociona la gastronomía local… Y muchas otras cosas. Pero la más urgente, ya lo he repetido por activa y por pasiva, es una página web a la altura de nuestra historia y de nuestro patrimonio. Una web en español, en inglés y en portugués al menos. Y una web que no parezca sacada de hace 10 años… Que no la hagan los de siempre, vaya.

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